Con el argumento de mejorar la imagen urbana en la Plaza Fundadores fueron talados cuatro tabachines de al menos 13 años de antigüedad, sin que ninguna dependencia municipal se haga responsable.
Uno de estos tabachines estaba frente a la Casa de la Cultura “Diego Rivera” cuya peculiaridad era que tenía la copa ‘al revés’.
El árbol era un punto de atracción para turistas y leoneses que se sorprendían al ver el tabachín poblado de palomas.
En alguna ocasión el anterior alcalde, Vicente Guerrero Reynoso (+), se refirió a él como “único en su especie porque es un árbol de palomas”.
Franz Espejel, presidente del Movimiento Ciudadano Ecologista (Moce), dijo que la eliminación de los árboles que estaban en las cuatro jardineras se debió a una supuesta remodelación de la imagen urbana.
“Primero me dijo el ingeniero (José Martín) Valdés que no son árboles para esas jardineras, luego me dijo que era para mejorar la imagen urbana, pero el hecho de haber dicho ese comentario me queda claro que el objetivo era limpiar la Plaza de los Fundadores.
“Entonces no han retribuido con ningún árbol, y lo que quedó es una plancha de cemento muy grande y sin árboles; se ve horrible, pelón, y además incongruente porque si se quiere mejorar la imagen urbana entonces qué hacen ahí un puesto de revistas que contrasta con el paisaje urbano y un puesto de tortas que choca con los comercios establecidos”, reclamó el ecologista Espejel.
Al respecto, Hugo Torres, presidente del Comité del Centro Histórico, aseguró que él jamás solicitó que las jardineras fueran taladas.
“Por el contrario, hace dos años nosotros hicimos la propuesta de que se pusieran árboles más frondosos para ofrecer sombra a la gente que visita la Plaza de los Fundadores, pero nos dijeron que ya no se podían sembrar más árboles porque al parecer las raíces dañaban el techo del estacionamiento subterráneo que está justo debajo de la Casa de la Cultura.
“La profundidad de la jardinera es de un metro y medio y las raíces de los árboles pueden llegar a más de tres metros, por lo que dañarían el techo”.
Sin embargo, Torres recalcó que el Comité del Centro Histórico nunca solicitó la tala de los pocos árboles que había en el lugar.
“Nosotros no solicitamos eso ni nada, lo que pedimos siempre es el mantenimiento de las jardineras y de las áreas verdes, pero en ningún momento solicitamos que se retiraran y mucho menos que se talaran árboles”, dijo Hugo Torres.
Los comerciantes coincidieron en que los turistas se tomaban fotografías en el ‘árbol de las palomas’.
Todos se deslindan
El director de Obras Públicas Municipales, Mario Ontiveros, declaró que su dependencia nunca dio la orden de talar los árboles.
“Nosotros no mandamos retirar ningún árbol ni tampoco de mejorar la imagen urbana quitando los árboles de las jardineras, no sé quién dio esa orden, pero al menos de Obras Públicas no salió”.
Uno de los jardineros que trabaja en la Plaza de los Fundadores que prefirió omitir su nombre indicó que ellos sólo recibieron la orden de quitarlos.
“A nosotros nomás nos dijeron ‘quítenlos’ y los quitamos, fueron cuatro tabachines que talamos”, expresó.
Dijo que el árbol tabachín con copa al revés sí era muy visitado, y hasta las personas se tomaban fotografías como si fuera un atractivo turístico más.
“Yo pienso que estaba “chueco” porque siempre había muchas palomas, pero no sé, la gente se paraba frente a él y se tomaban fotos”.
Los comerciantes de la plaza, como Juan Pablo Hernández, detallaron que la tala fue el 21 de marzo pasado, dos días antes de la llegada del Papa Benedicto XVI a León.
Lucía Castro, también comerciante, expresó que luego de que se talaron los árboles la gente se pasa de largo sin sentarse en las jardineras.
“El sol está muy fuerte, al menos antes con la sombra que daban los árboles la gente se quedaba y algunos entraban a comer pero ahora la gente se espera a que haya sombra como a eso de las 6:30 de la tarde.
“Al talar los árboles quedó todo peor, yo no sé cuál es la mejora que dicen que tiene la imagen urbana porque por el contrario se ve más feo”.
Luciano Zambrano, comerciante, dijo que es la peor imagen urbana que ha tenido la Plaza en los últimos 48 años, mismos que lleva él vendiendo tortas en el Centro.
“Antes había una fuente muy bonita, podían circular los coches y había muchos árboles, pero ahora que de plano talaron todos los árboles no hay ni una sola sombra”.